3 claves para reducir lo que pagas en la declaración de la renta.

Uno de los puntos más importantes que hemos detectado que deben trabajar los autónomos/as para mejorar sus finanzas, es controlar la carga fiscal. La realidad más simple es que los negocios son una cuestión de balancear el dinero que entra y el dinero que sale.

Es necesario para todos contribuir a que la sociedad sea más justa aportando nuestra parte según los beneficios que obtengamos, pero lo que no tiene sentido es aportar de más y por encima de nuestras posibilidades por no haber hecho una buena planificación fiscal. Una mala o ninguna planificación fiscal puede convertir un negocio exitoso en uno inviable, así que es de vital importancia dedicar el tiempo y los esfuerzos necesarios a este tema.

Desde Diana Controllers queremos ayudarte con las tres claves que hay que tener en cuenta para poder realizar esta planificación fiscal.

 

Planificar y Controlar tus gastos durante el año

Llevar un correcto registro de los ingresos y gastos del negocio de forma habitual. No te dejes nada por declarar y sobre todo ¡No esperes a que se acabe el trimestre o el año para gestionar tu empresa! Puede que sea tarde.

Si es necesario, puedes contratar por horas a profesionales expertos que te faciliten el día a día.

Es importante tener en cuenta todos aquellos gastos deducibles en el IRPF para poder reducir tu cuota a pagar en la declaración de la renta, aquí te dejamos un listado:

  • Existencias, materiales y equipamiento para la realización de tu actividad, ya sea en oficina o fuera de ella.
  • Gastos del vehículo: Mantenimiento, seguro, combustible, se presumen afectos al desarrollo de la actividad en un 50%.
  • Aparcamiento, peajes y otros gastos de desplazamiento, incluido transporte público.
  • Seguros relacionados con tu actividad empresarial o profesional.
  • Seguros de asistencia médica: máximo 500€ al año, incluyendo a los cónyuges e hijos menores de 25 años.
  • Comisiones bancarias
  • Cuotas de la Seguridad Social
  • Dietas: máximo 26,67€ diarios solo en días laborables y siempre que el medio de pago sea electrónico.
  • Alquiler de oficina y/o local y los suministros correspondientes.
  • Suministros: Si trabajas desde casa podrás deducirte los gastos agua, electricidad, gas, telefonía e internet. El importe a deducir será el porcentaje de aplicar el 30 por ciento a la proporción existente entre los metros cuadrados de la vivienda destinados a la actividad respecto a su superficie total, salvo que se pruebe un porcentaje superior o inferior.
  • Renting de maquinaria, equipos informáticos…
  • Gastos de tener una web: diseño, dominio, hosting, mantenimiento, …
  • Publicidad de negocio: Gastos de servicios externos de profesionales, aplicaciones para gestionar redes sociales, …
  • Prevención de riesgos laborales
  • Sueldo devengado.
  • Amortización de las inversiones en inmovilizado. Aquellas cuyo valor unitario no exceda de 601,01 euros, podrán amortizarse libremente, hasta el límite de 3.005,06 euros al año.
  • Intereses generados por un préstamo, hipoteca o cualquier forma de financiación para el desarrollo de la actividad.

 

Donativos

Otra de las cuestiones a tener en cuenta a la hora de reducir lo que pagas de IRPF son:

Los Donativos a entidades sin ánimo de lucro: te podrás deducir de la cuota íntegra un 75%
de los primeros 150 euro
s y del resto, un 30% que puede subir a un
35%si en los dos años anteriores también has hecho donaciones a esa entidad.

 

Planes de pensiones

Menos conocido pero muy aconsejable es tener en cuenta las aportaciones a los Planes de pensiones, ya que la Agencia Tributaria permite una reducción directa en la base imponible de la declaración de la renta que hace que incluso puedas llegar a reducir también el tipo impositivo por cambiar de tramo.

El importe máximo a deducir será el menor de estos dos:

  • 8.000,00
  • El 30% de tu rendimiento neto del trabajo o de actividad económica.

¿Os parece de utilidad esta entrada? Esperamos vuestros comentarios.

Gracias

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